Wlam

 

 

 

Wifredo Lam

 

Sobre Lam se ha escrito de manera profusa desde que en 1939 presentara una de sus primeras exposiciones de importancia, nada menos que junto a Pablo Picasso, en la Perls Galleries de Nueva York.

Quienes le conocieron lo recuerdan como un artista dotado de un amplio registro cultural, que supo posicionarse dentro del pensamiento intelectual de vanguardia en Europa, el Caribe y Cuba. Lam fue un hombre de una extraordinaria lucidez, siempre atento a los signos de su tiempo, que descubre un modo de expresión sedimentado en el entrecruce inédito de la tradición y la modernidad, cuya rotundez conceptual y lingüística no ha podido desconocer la crítica de arte de épocas diversas. Por eso no es de extrañar que a su paso lo acompañen crónicas, artículos y ensayos de autores como André Breton, Benjamin Péret, Alain Jouffroy, Aimé Césaire, Alejo Carpentier, Fernando Ortiz, Michel Leiris, entre muchos otros, textos todos que a lo largo de su extensa e intensa carrera recogen y reseñan sus conquistas, tratan de descodificar sus operatorias simbólicas o de explicar el alcance de una pintura que plantea, tempranamente, la hibridación de contenidos y fuentes y que en ese sentido representa un referente ineludible para posteriores generaciones de artistas de América Latina y el Caribe.

Hoy todavía esa producción pictórica genera proyectos expositivos o alimenta ensayos y artículos de manera casi infinita. Por su relevancia, este espacio considera oportuno recordar a Lam a través de algunos de los textos notables que su obra inspirara. Pertenecen todos a autores cubanos. De ellos, destacan artículos y ensayos que podríamos considerar históricos, como los escritos en La Habana, entre 1941 y 1950, por  Lydia Cabrera, Mirta Aguirre,  Alejo Carpentier, Fernando Ortiz, Nicolás Guillén, Marcelo Pogolotti y otros, cuyos argumentos identifican una línea de interpretación desde la perspectiva abierta al interior de esa obra por los referentes naturales y vegetales, la etnocultura, la memoria y  la historia del Caribe y Cuba.

Completan esta breve selección materiales igualmente significativos publicados entre los años sesenta y noventa por Edmundo Desnoes, Adelaida de Juan, José Veigas,  Graziella Pogolotti, Gerardo Mosquera y Orlando Hernández, que actualizan desde miradas renovadoras las lecturas sobre tan vasto acervo pictórico y gráfico. Asimismo,  se pone a disposición de los interesados algunas entrevistas concedidas por Lam, bibliografía activa en la que la palabra del pintor, sus remembranzas, testimonios y opiniones resultan iluminadores.

Estos textos tienen el encanto añadido de provenir de perspectivas culturales y disciplinas muy diversas: las voces de los poetas, los análisis de etnólogos, antropólogos, críticos de arte o de otro pintor contemporáneo con Lam dado también a la escritura, como Marcelo Pogolotti, confabulados todos en la difícil tarea de acercar al lector a la polisemia implícita en tan abarcadora propuesta visual.