Disonancias

Créditos

Caridad Blanco / Yadira Góngora / Meira Marrero / Elizabeth Llanes / Tania Parson / Marilyn Sampera

Evelyn Aguilar / Eileen Almarales / Liesther Amador / Daniel Hernán Antón / Rolando Cabrera (@elrollodocumental) /
Rosa Cabrera / Anyelmaidelín Calzadilla / Daniel Díaz Madruga / Reinaldo E. Cid / Gustavo César Echevarría (Cuty Ragazzone) / Melissa Feria / Rolando Fernández (Rolo) / Julio César García / Carlos Gil / Ricardo G. Elías / Mario González (Mallo) /
Alejandro Jurado / Ira Koronenko / Frank Lahera / Miguel Alejandro Machado / Medialuna (Alfredo Coello y Osmani Domínguez) / Giselle Lucía Navarro / Yamil Orlando Jiménez / Miguel Osorio / Bryan Romero / Adrián Socorro / Claudio Sotolongo /
José A. Toirac / Harold Vázquez


El Barbullo de la Madeja
Aquí van, opiniones y opciones. Dejamos en tus manos un resumen de pensamientos diversos, los hilos rojos desde donde nacieron las principales luces de este proyecto que es, sobre todo, el deceso de muchas otras ideas.


Señales

La disonancia visual se define como «un estado de tensión psicológica causado cuando se experimenta una disparidad entre lo que se espera ver y lo que en realidad se ve». En tal caso, esta exposición
nos conduce a una diversidad creativa, como la naturaleza misma de nuestra existencia disonante y plural. Estamos en presencia de artistas jóvenes y no tan jóvenes, que en sus obras y en su actitud ante el
arte y la vida reflejan una serie de conflictos, emociones y desarmonías de ideas que generan tensiones
y condicionan nuestra experiencia estética.

En el contrapunteo teórico-conceptual propuesto por las curadoras, encontramos disonancias visuales, imágenes reconocidas, indeterminadas y abstractas que confluyen en la tirantez propia del arte;
esa tensión que no encuentra el reposo satisfactorio en una síntesis y que es capaz de interpelar a la
sensibilidad y al entendimiento. De esta manera, nos sorprendemos involucrados en la imposible labor
de reconstruir las motivaciones detrás de lo que se está viendo, esta no deja de ser una disonancia de
sentidos y de significados que busca dar señales.

Ernesto Yoel Ramírez Cascaret

Mobirise Website Builder

Psicoterapia no Lineal

Hay una explicación lógica para absolutamente todo lo que sucede en nuestras vidas. Al parecer, nuestra capacidad de consciencia particular a nuestra especie, no es suficiente para comprender los porqués de cada cosa. El pensamiento es la herramienta para intentarlo.

Pero el pensamiento es, en principio, distinto en cada ser humano, el procesamiento de información que este motor realiza se ejecuta a partir de muchos elementos que arman su maquinaria. En una parte los biológicos, presentes casi del mismo modo en todos los cerebros homo sapiens,
es decir, la estructura cerebral base y los sentidos a través de los cuales captamos la información del medio; y de otra parte los cognitivos, aquellos datos culturales que inculcan valores, patrones, prejuicios… grosso modo. Esto significa que cada uno de nosotros toma las cosas como puede entenderlas su maquinaria, mediante procesos constructivos que agregan siempre la carga simbólica preestablecida que cada sujeto contiene.

Esto es una ley señorxs. Vivimos experiencias distintas de la misma realidad, hilos puntas atadas a un mismo núcleo. El pensamiento es la madeja la mayor de las veces enrevesada en cada extremo, sede de confrontaciones entre ideas y sentires propios de la disonancia mental. Le llamo inmadurez cerebral, una cosa que los científicos estudian como la capacidad cerebral con la que trabaja el hombre/mujer, según el mito, sólo el 10%!!! Es decir, que la incoherencia propia de nuestras habituales disonancias pudiera ser «normal», quizás un proceso de esta etapa de la existencia humana, pero también un método de pensamiento que, bien usado, podría ser un eslabón en la evolución de la consciencia del hombre.

Mobirise Website Builder

La disonancia cognitiva es en sí misma dialéctica. Cada idea que pone en contradicción presenta una tesis y una antítesis ya sean estas conscientes o no. Informaciones preestablecidas subconscientes y aquellas nuevas entran en diálogo como injerencias que se superponen unas a otras; un valor,
un defecto, un prejuicio anclado puede ser suficiente contaminador en el ejercicio de comprensión. Es dialéctica aplicada a la mente sin estar la mente enterada de ello. Su principal causa es el desconocimiento de las razones de los elementos de una situación mental disonante, de dónde vienen, a qué se
deben, qué objetivo traen… desconocimiento de uno mismo y del accionar del propio procesamiento mental de información. El corte que se inicia en el cerebro ante un momento de caos disonante proviene de la incompatibilidad de las ideas, de ahí la sensación de perturbación que provoca. Y el displacer ostenido conduce a la enfermedad del cuerpo mental y del cuerpo físico, provoca una incongruencia que se somatiza en estrés, ansiedad, tensión… la tarea es salir de ellos. 

Lo bueno es que todo proceso dialéctico conduce a una síntesis/solución. Ante su presencia y perturbación podemos: a. continuar en ella adicionando nuevas ideas disonantes al mismo proceso; b. defender nuestras actitudes y valores, comportamientos habituales en una búsqueda inmediata de la zona de confort, sin darnos tiempo a la comprensión del proceso; c. cambiar la conducta atendiendo a una reevaluación de todas las informaciones recibidas. Es una clase para aprender a pensar. 

Y si a otras escalas los procesos hicieran lo mismo y las sociedades vivieran en una disonancia constante? La realidad de cada contexto particular es compendio y resumen de sus consciencias individuales. Sus puntos de giro conducen al desconcierto o a la complacencia generalizada, depende de
muchos, muchos elementos. Introducen el caos, el desorden, la confrontación, la indiferencia, la irreverencia, el descontento y hasta el oportunismo diletante. Intentan la manipulación, la administración
disfuncional, el estrabismo económico, el modelaje político y la contención social. Habrá seguro tres modos para salir de ella. ¿Alguien los sabrá?

Porque todos los caos responden a un orden superior que los engloba, a una cadena de acción-consecuencia que, aunque nos derrumbe o vuelva locxs, tienen siempre el propósito superior de indicarnos los caminos erróneos y sugerir los más sanos, somos nosotrxs los humanos quienes no lo vemos. Cabrón 10%.

Elizabeth Llanes

Mobirise Website Builder

¿Y Si Disonamos Qué...?

Somos habitantes de un mundo disonante. Andamos sin palabras, bombardeados por imágenes contrapuestas en un tiempo rigurosamente impensable signado por noticias de desastres naturales, guerras, descubrimientos científicos, pandemia. Razones que en realidad se trastocan en sinrazones. Más de veinte años de un siglo nuevo que sigue albergando a los más «pobres» y los más «ricos», a los «débiles» y a los «fuertes», a los «marginados» y a los «empoderados». ¿Cómo hallar sentido ante tanta incoherencia? Quizás asumiendo la imposibilidad de hacerlo y encontrando ese anhelado sentido en las disonancias.

En este panorama el Centro de Desarrollo de las Artes Visuales (CDAV) se dispuso a reflexionar una vez más desde el arte, y convocó libremente a los creadores que quisieran hacerlo; por tanto, ellos son los verdaderos y únicos protagonistas de esta exhibición. Se han reunido en nuestras salas artistas y obras que contrastan entre sí, que no responden a un agrupamiento generacional ni a modos de hacer comunes. No hay una supremacía de géneros, no se puede hablar de una vuelta de lo político en el arte, ni de un regreso a la abstracción, ni de un predominio de los nuevos medios ni de las novedades de la pintura pues todo coincide en el espacio y en el tiempo como ha venido ocurriendo desde hace años. Junto a las obras y de forma sintética los creadores accedieron a develar sus razones, lo que aporta otros elementos a la producción de significados de la muestra.

Este ejercicio curatorial del equipo del CDAV emprendido en tiempos de lo que algunos llaman «nueva normalidad» ha puesto a prueba nuestra capacidad de reinventarnos, de unirnos a los que quieren participar y quizás lo más novedoso del proceso, acudir al tan socorrido consenso.

Tania Parson

Mobirise Website Builder

Disonancia o Desafinación

Sin saber sobre música detectamos cuando existe una disonancia musical, porque en un acorde que involucra un choque entre dos o más notas, la tensión que provoca no suena agradable a nuestros oídos acostumbrados a la armonía clásica. La disonancia en ocasiones es apartada por algunos compositores, esencialmente en la armonía moderna de manera magistral, definiendo de esta forma la disonancia como la falta de correspondencia ante dos o más elementos que, en el caso particular de la música, es la falta de correspondencia o armonía entre los sonidos de un conjunto. Muy semejante al conflicto mental que ocurre cuando los comportamientos y creencias de una persona no concuerdan, la disonancia cognitiva viene a ser prima en psicología de la disonancia musical.

Quizás sea el jazz el género musical más ejemplificante para la explicación de este fenómeno de la disonancia versus la armonía. Es un estilo musical nacido a finales del siglo xix en las comunidades negras de Estados Unidos de América, cuyas canciones, de carácter principalmente instrumental, se caracterizan por tener una estructura base de ritmo y acordes sobre la cual los músicos van improvisando diferentes melodías con repetidas intervenciones solistas y con un frecuente uso de la síncopa, donde se cambia o desplaza un ritmo estándar. Las tensiones que pueden crear el compositor o intérprete abren puertas de sonidos y estilos en la música y en la sensibilidad humana, literalmente vibraciones nuevas, así como aquí los artistas mueven algunas capas.

«El jazz es una expresión de la condición humana, la disonancia, la armonía. Todos esos instrumentos diferentes retroalimentándose. En un mundo bueno, todos tienen la oportunidad de ponerse de pie y tocar su parte». Resumió magistralmente Glenn Close en la presentación de un álbum de jazz.

Marilyn Sampera

Mobirise Website Builder

Destemple

"El drama es social, pero el camino es individual"
Naivy Barbeito Cardoso

Vivimos tiempos donde el caos nos «ordena». Nuestras mentes humanas respiran a través de la inconformidad y el desequilibrio, los pensamientos se superponen unos sobre otros buscando una proporción que parece no hallarse en ningún lugar. ¿Qué somos? Polvo de estrellas ¿De dónde venimos? Del Hacedor ¿Hacia dónde vamos? Hacia la infinitud cósmica. Las vivencias se acumulan como pares opuestos, nos colocan frente a una realidad más profunda que a veces permanece inadvertida ante nuestra percepción, pero que también va generando cimientos, esas constantes que nos persiguen y que finalmente logran salir por medio del impulso de crear.

La creación marca un punto de sobrevivencia, un rompimiento entre las tensiones internas del individuo hacia su emancipación. Dolor y amor se juntan en un mismo intervalo. La disonancia simboliza esa búsqueda incesante del ser humano por la belleza, la belleza entendida en la sensación, el gesto, lo espiritual y lo energético. El artista reconstruye su memoria, la «ordena». Es exactamente ello lo que le permite gravitar, y dar voz a esas «incoherencias», porque todo acto de expresión es un momento de liberación necesaria, un reflejo de nuestra existencia, un instante de oxígeno, un Acto de Fe.

Meira Marrero

Mobirise Website Builder

Ojo de Buey

Asomarse a ese boquete/mirador del patio de servicio para ver el cielo cuando no podía salir, fue por un tiempo la única conexión posible con el universo. Un resquicio hacia la claridad de los días, un viaje posible hacia el temperamento del azul si estaba despejado, del gris en sus señales de invierno, lluvia o tormenta, y también, de ese azabache abismal que puede ser la noche cuando faltan las estrellas. Torcer a diario el cuerpo para alcanzar esas visiones, en ese túnel hacia un cosmos con el que quería en verdad dialogar y que me respondiera, me ayudó a enfrentar el desconcierto, el miedo, la ausencia de albedrío, la conmoción.

Las preguntas que habitaban en mí en ese entonces se desbordaron. Confrontan el teatro que existe en cada línea, al tiempo en las esquinas del presente, a los fantasmas reales, al tremendismo cotidiano, al cazador de minas que es el pensamiento en el piélago disonante que sirve la sociedad, mientras se intenta saber del hogar sin paredes que los soñadores buscan.

Caridad Blanco

Para sentir al contexto hay artistas, consciencias sensibles a la realidad. He ahí la función luminosa del arte, ser diluvio de somatización de las verdades. Nos interesa con esta muestra esbozar escenarios particulares. Las confluencias que nos traen estas obras pudieran responder a cualquier incomodidad, pudieran incluso ser fruto de la conveniencia individual, o intentos de escapatorias/soluciones al caos contextual, pero es en su conjunto un intento de sentir las realidades comunes y de aquellas no tanto. 

San Ignacio #22, esq. Empedrado, La Habana, Cuba.


+537-861 20 96



Built with ‌

Mobirise